Si pudiera poner un vampiro en mi vida...


... no es coña. Hablo totalmente en serio. Mira, puede que no tengas la suerte de conocer a ninguno de ellos, lo entiendo más de lo que te piensas, pero aunque sea muévete y haz como yo: devora series y películas o híncale los dientes a los deliciosos y sanguinarios libros que están sobrepoblando nuestra cotidiana existencia. No es sólo un consejo, debería ser práctica obligatoria. Es más, yo estoy ahora mismo tan, tan, tan absorta o abducida por el poder de los dioses con dientes afilados, que prácticamente estoy por iniciarme en algún tipo de religión que venere a estos ¿he dicho ya dioses? del universo ficcional. Sí, así de emocionada estoy con ellos... y no puedo evitarlo... [Babas]

Pasado el momento euforia sí que haré hincapié en algunos razonamientos, si es que mi emoción me permite razonar, acerca de la evolución que he sufrido últimamente en relación a este tema así como sobre el por qué de la utilización de una imagen tan recurrente últimamente como la que he puesto en el comienzo del post. Tengo una amiga a la que siempre la han gustado los vampiros. No alcanzaba nunca a comprender el por qué, mi imagen del vampiro típico era en blanco y negro y, la verdad, dejaba mucho que desear...

Así que, sin atracción física alguna por parte de estos individuos televisivos y con mi absoluta incapacidad a la hora de intentar captar lo sobrenatural como algo pausible, no veía el beneficio que este tipo de temática me podría aportar. Lo deseché, sin más. ¿Buffy The Vampire Slayer? Ni de coña -incluso hoy soy incapaz de verla-, ¿Interview with the Vampire, Drácula, Blade, Underworld o pelis similares? Ni aparecían en mi radar de posibles estrenos a ver... ¿En qué momento cambió todo eso? No lo sé, pero creo que aunque parezca triste de verdad, y lo reconozco, True Blood, Blood Ties, Moonlight, The Vampire Diaries y el bombo de El Crepúsculo han tenido algo que ver... Sí, soy una víctima más del marketing... y feliz de ello, que es lo peor...

Los que me conoces saben que soy una friki de las series. True Blood fue mi primer contacto con el mundo de los vampiros. Me sorprendía desde un principio el aspecto sociológico que presentaba la serie, centrándose en una convivencia más o menos civilizada entre humanos y vampiros gracias al desarrollo de una bebida basada en sangre sintética. Bill Compton y Eric Northman, los terriblemente sexys y misteriosos vampiros de esta serie engancharían a la más reacia, pero he de reconocer que la trama está muy interesante, sobre todo después de la primera temporada.

Ya metida, me dije, ¿por qué no intentarlo con Buffy a la que tanto bombo le han dado y que tanto me han recomendado? Descarga pues de la 1ª Temporada completita y, lo siento, pero en el capítulo 8 desistí de mi intentona... No, gracias. Increíble, todavía me picaba el gusanito cuando decidí ponerme a ver Moonlight, con las miles de campañas que han organizado sus fans, como poco debe valer la pena.... y me gustó, me gustó bastante, más por Mick St. John que por el resto de personajes, pero la historia estaba entretenida y se acababa queriendi mucho al, como algunos lo llaman, soso de Mick, pero a mí me parecía muy tierno.... Depués viví un impás vampiril, ... me quedé sin nada. Tenía que buscar más...

Y llegó, vamos que si llegó, después vinieron mis libros de Crepúsculo y sus respectivas adaptaciones cinematográficas, con Kristen Stewart y Robert Pattison, continuamos nuestro trayecto vampiríl con la magnífica Blood Ties, una serie canadiense que está genial (una lástima que no durase más de dos temporadas) y finalizamos con el último fenómeno de masas, The Vampire Diaries. En fin, que mira que tenemos vampiros y a cada cual más buenorro, la verdad.

Esta es la historia de mi calvario... y eso que no he querido profundizar. Ains, me siento como una adolescente en primavera!!! Una locura!